La historia de la música electrónica comienza a principios del Siglo XX cuando se crea un movimiento artístico nuevo que comienza en Italia,
y que rechaza la estética tradicional para defender la nueva vida contemporánea con varios temas centrales: Las máquinas, el movimiento, y la energía
entre otros temas.
El fundador y el principal exponente del movimiento futurista es Filippo Marinetti (1876-1944), que en 1909 recopiló y publicó los principios del
futurismo en un manifiesto. Al año siguiente se unen a él varios artistas italianos que firman conjuntamente el Manifiesto Futurista. Uno de esos
artistas italianos que se unieron a Filippo Marinetti se llamaba Luigi Russolo (1885-1947) era pintor y participó en la redacción del Manifiesto de
los pintores futuristas (1910). A partir de entonces Luigi Russolo empezó a participar en las diferentes exposiciones y veladas de este grupo.

Marinetti Russolo
Con la ayuda de otro pintor y músico italiano llamado Ugo Piatti realizan una serie de máquinas sonoras llamadas intonarumori (entonaruidos).
A partir de entonces deja definitivamente la pintura para dedicarse totalmente a la música. Hasta que en 1914 Luigi Russolo dirige en el Teatro Dal Verme
de Milán el primer Gran concierto futurista para entonaruidos.
Dos años después en 1916 publica un libro llamado "L’Arte dei rumori" (El arte del ruido). En ese libro se promueve que los músicos futuristas deben
ampliar y enriquecer cada vez más los sonidos. Y que los músicos deben de ampliar los sonidos limitados de aquella época, por todo tipo de timbres de
ruido que pueden proceder de máquinas, para poder ampliar infinitamente la variedad de los sonidos. Y unos años mas tarde presenta dos nuevos instrumentos:
el Rumorarmonio (1921) y el Arco enarmonico (1925).
Durante todo este tiempo Luigi Russolo compuso algunas piezas para interpretarlas totalmente con sus
máquinas. Pero estas piezas que compuso desaparecieron casi completamente durante la Segunda Guerra Mundial, al destruirlas inexplicablemente su hermano
Antonio.
Una de estas piezas, compuesta en 1913 intenta expresar una moderna ciudad industrial al empezar el día: la gente dirigiéndose a las fábricas,
ruido de maquinas... Luigi Russolo ya anticipaba entonces por aquella época que "La evolución musical es paralela a la multiplicación de las máquinas,
que colaboran con el hombre en todos los frentes".
En Francia a partir de 1928 el compositor Edgar Varèse (1883-1965) entre otros compositores franceses empiezan a utilizar los generadores de
ondas "Martenot" que fué inventado por Maurice Martenot en 1928 para realizar importantes composiciones para este singular instrumento.